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Creando personajes alejados de la bravuconería de las típicas películas bélicas de Hollywood, los actores representan el valor en la batalla como una prueba de resistencia llena de terror. Los críticos tacharon su obra de empalagosa y nauseabunda, pero en las décadas de 1990 y 2000 había tiendas por todo Estados Unidos dedicadas a las sentimentales pinturas de Kinkade de acogedoras casas de campo. El fascinante documental de Miranda Yousef cuenta la historia, más extraña que la ficción, de Thomas Kinkade, uno de los artistas más vendidos de la historia. Michael B. Jordan resulta astutamente convincente en el papel de los gemelos Smoke y Stack, que regresan de Chicago a su ciudad natal en Misisipi, en el sur segregacionista de 1932, para abrir un bar de música. A medida que se desarrolla una noche de confesiones, sospechas y desacuerdos entre borracheras, al principio parece que la película podría ser una comedia romántica, o tal vez un thriller noir sobre un robo que sale mal. Companion ("Compañera perfecta"), la película independiente estadounidense más incisiva del año hasta la fecha, está protagonizada por Jack Quaid y Sophie Thatcher, que interpretan a una joven pareja muy enamorada que se va a alojar con unos amigos en la remota casa de campo de un magnate ruso.
La única española es de Almodóvar
Matthew (Théodore Pellerin) trabaja como dependiente en una tienda cuando entra el cantante de música pop Oliver (un carismático Archie Madekwe). En su primera película, el guionista y director Alex Russell (guionista y productor de The Bear and Beef) controla con maestría la trayectoria de la historia, en la que el personaje central cruza la línea que separa el fanatismo extremo de una relación parasocial tóxica. De las muchas películas que han tratado el tema de la fama en la era de las redes sociales, con su vínculo aparentemente cercano pero ilusorio entre los fans y las celebridades, pocas han sido tan logradas y actuales como este penetrante thriller psicológico. Es generosa, sincera y pintoresca, y está llena de personajes que te importan, pero también es divertida de principio a fin.
Las ‘otras’ mejores series actuales
Danny y Michael Philippou dieron un impresionante salto de youtubers a directores de largometrajes con su escalofriante película de terror Talk to Me en 2022, y la siguiente obra de los gemelos australianos es aún mejor. Apasionante y virtuosa, Highest 2 Lowest ("Del cielo al infierno") no podría haber sido obra de nadie más. Washington está en su mejor momento (sin exageraciones) y A$AP Rocky ofrece una actuación impecable en un papel secundario.
Lo demostró el éxito de esta serie, magníficamente escrita, dirigida, ambientada e interpretada, en la más exquisita tradición británica, que recorre el reinado de Isabel II de Inglaterra, con sus miserias y grandezas personales, familiares y políticas. Resulta casi increíble cómo se puede resumir en una miniserie de cinco capítulos el mayor desastre nuclear de la historia, con suspense creciente, manteniendo la coherencia del relato, sin traicionar los hechos ni desatender los detalles, de modo ameno y comprensible para legos en física nuclear. En cambio, el remake sobre las jornadas en la papelera Dunder Mifflin, capitaneadas por el patético Michael Scott (Steve Carell), duró nueve temporadas y se ganó la gloria televisiva. Los créditos de Steve Fuller, icónicos en sí mismos y en su reverencia a los hechos por Whitney y Saul Bass para ‘Vértigo’ de Hitchcock, anticipaban una serie rompedora ideada por Matthew Weiner, quien venía de producir la incunable ‘Los Soprano’.
- Y hay un aire elegíaco y un sentido de la historia en el segmento de París, con Indya Moore y Luka Sabbat como hijos de expatriados estadounidenses.
- Los dos héroes más grandes de Aardman están de vuelta, al igual que su adversario más astuto, un pingüino diabólico llamado Feathers McGraw.
- La plataforma vuelve a hacer cambios en las suscripciones, también en España
- A veces, incluso podría haber demasiados títulos, ¡no nos da la vida para ver todo lo que quisiéramos!
- Pura historia reciente de España en una superproducción donde Javier Rey encarnó al carismático Sito Miñanco, que sigue siendo el papel de su vida.
‘The Office’ (2005 –
El popular universo de superhéroes se prepara para su despedida en la plataforma La banda de rock aprovechó su altavoz para mostrar imágenes de Gaza, Irán y los líderes políticos asesinados por la CIA Además, gracias a las optimizaciones del sistema y al uso de inteligencia artificial, el rendimiento se adapta de forma dinámica para priorizar la estabilidad y mantener una experiencia de juego fluida y sin caídas bruscas de rendimiento, incluso en sesiones prolongadas. Gracias a este, decides si lo quieres usar como un teléfono normal o transformarlo en una experiencia más parecida a la de un lector de libros electrónicos.
Materialists ("Materialistas") puede parecer una comedia romántica tradicional, pero rompe con cualquier idea preconcebida del género y ofrece una visión clara de las relaciones en nuestro mundo materialista. Hay imágenes deslumbrantes, como el lujoso ático de King en Brooklyn, repleto de obras de artistas negros. En un bonito contraste con el extravagante y racionalista Blanc, Josh O’Connor interpreta a un joven sacerdote sincero que se enfrenta al predicador apocalíptico de Josh Brolin. Elle Fanning, en el papel de una actriz que Borg elige para su película, contribuye con naturalidad casinos online españa a transmitir el tema de cómo el arte se entrecruza con la vida y la complica. Stellan Skarsgård ofrece la que podría ser la mejor interpretación de su larga y variada carrera en el papel del padre, Gustav Borg, al que retrata como un artista egocéntrico sin complejos que, sin embargo, siente un amor y una preocupación genuinos por sus hijas. El tono único de la película se establece desde el principio, cuando un texto en pantalla nos sitúa en el Brasil de 1977, descrito como "una época de gran maldad", una forma decididamente discreta de describir el país bajo una dictadura.
Máquina de guerra (
Y cuando Oliver lo ignora, Matthew se vuelve loco. Como espectadores, nos incomoda la forma en que se deja ridiculizar y tratar como una mascota. El entusiasta Matthew es aceptado en el séquito de Oliver, pero aunque la película nos muestra su perspectiva, eso no lo convierte en un héroe.
Y no de la BBC, sino de la ITV, que acogió bajo su ala la saga de los Crawley, aristócratas arruinados supervivientes de un estilo de vida jerárquico de principios del siglo XX, y su séquito de mayordomos y doncellas. Pero los que marcaron el rumbo, creado por Nic Pizzolatto en los escenarios de Louisiana, fueron Woody Harrelson y un extraordinario Matthew McConaughey que acababa de ganar el Oscar por ‘Dallas Buyers Club’. Esa experiencia dio a su serie un realismo fuera de lo común, lo que, unido al concepto cinematográfico de la producción y a su crudeza, la convirtieron en un producto muy HBO, apto para paladares exquisitos… hasta que el presidente Obama habló de su fascinación por ella. Adam McKay (‘El vicio del poder’, ‘La gran apuesta’) produce esta serie que alcanza niveles tan altos tanto en su espíritu de thriller como en el de comedia negra. El secreto de esta serie radica en unos personajes, los Roy, instalados en el exceso, cada uno a su manera. El peso recae en el trío de actrices a cargo de la monarca en un país en el que los espectadores conocían hasta los mínimos gestos de su soberana.